ME MANDE A MUDAR

abril 27, 2010

Nueva dirección:
Pour la Gillette (Para la gilada)
cuestiones de una DJ con algunos pelos de zonza
 
 
 
Experiencias pasadas / Los favores recibidos  / Mi vida en Blogger.
moraleja : depilate

Yo quería - quería – quería migrar los artículos anteriores de WordPress. Dior lo sabe (Christian Dior) que le puse toda la voluntad. Pero WordPress es un guacho difícil, y renegué durante semanas para traer el contenido del Blog anterior como basamento del presente. La cuestión es que me cansé de renegar con WordPress y con tantos otros guachitos difíciles, y allá estoy, mudada y casi sin pasado.

Y para enjuagarme de malos entendidos y maltratados, y quisquillosos y susceptibles y decepcionados, también habilité al pie de la página  nueva un precioso disclaimer aclaratorio para leer con atención en donde explico en estas u otras palabras que estoy loca y vieja; que si la vida te ha tratado mal, yo no tengo la culpa; que la ficción y la realidad son dos caras de ninguna cosa; y que como dijo X (Ex) mientras le extraíamos con cirugía los globos oculares del escote de una amiga: todos son diferentes puntos de vista sobre la vida. Pasen y vean éstas y otras galanuras en el otro Blog.
Para el que quiera seguirme a otros mundos nuevos [?] y en otras felices desgracias
 
PD: sumbudrule

Esto se acabó. Se terminó el verano. ¿Está claro? Mientras paso los primeros frescos especulando si ya sacar los pulóveres, o si a lo mejor en una de esas volverá el calor de una y asfixiante, y entonces no lavo la lonita playera por las dudas; lo importante es que procastino. Es más: me acabo de dar cuenta de que bien podría empezar el post diciendo como siempre que no escribí antes porque no sabía bien si venirme de ojotas o de tapadito de astracán, pero tampoco hace tanto que no escribo. Es más: me acabo de dar cuenta de que tenía una excusa fenómena para procastinar y no la aproveché. Bah, por lo que hay para decir. Oh, no.

Pero la verdad-verdad es que estoy considerando la manera de andar de chancletas y tapadito. Tanto pero tanto achanchamiento que ni ganas de comprarme zapatos. Las damas saben de lo que hablo. Hubo una vez que llegué a comprarme ocho pares en una semana. Miento: en seis días. Las crisis de una mujer pueden dividirse entre la clase de crisis que se te da por comprarte zapatos, y la que no. La que se te da por comprarte zapatos, desencadena en situaciones de la índole: ojo, que ando con ganas de pisarle la cabeza al mundo; o a lo sumo, ojo, que vengo taconeando ruidoso; o en el mejor de los casos, ojo, que la tarjeta es mía y qué no ni no. Las crisis que se te dan por no comprarte zapatos, no sé, nunca conocí a ninguna que le pasara. Oh, no.

Lo que me dejó el verano este que pasó fueron como cuatro kilos. X (Ex) me ayudó mucho. A él no le hacían falta, pero los todopoderosos son sexys sea como sea y a como dé lugar. Me tomé todos los helados y todas las cervezas y así conseguí subir como cuatro kilos. Con esto ahora me voy a poder vestir toda de negro como hacen las personas chic y normales. Me voy a poder ir de paseo las tardecitas de domingo de otoño por el Parque España toda chic y vestida toda de negro como una persona normal  sin temor a que me crean lombriz y me tiren al río con un anzuelo mojarrero entre los ojos a ver si hay pique. Oh, no.

Tiempito atrás, cuando el caso de la señora secular que me escribía que el tango lo estamos matando una manga de anormales que no le tenemos respeto, yo antes de contestarle sin conocimiento de causa, quise saber qué se sentía ser una persona tanguera y normal, y entonces me vestí toda de negro y me mandaron al banco un mediodía. Y lo que sentí fue mucho calor. Oh, no.

Me vestí de negro = tango elegante

Esto por el lado bueno del otoño. Hay quien ve el vaso medio lleno, hay quien ve el vaso medio vacío; yo ni siquiera veo el vaso. Por el lado malo del otoño, se me instaló la melancolía perversa, que ni ganas de ir a comprar zapatos, así como te lo digo. Y entonces X (Ex) que me ama bien a pesar de dejarme a cada rato, me dice que busque ayuda profesional. Lo que necesito es ayuda profesional, tiene razón X (Ex), que no por dejón es menos todopoderoso. Oh, no.

Sí, lo que necesito yo es ayuda profesional. Un asesor de imagen necesito, digo yo. Que me diga déjese de pintarse las uñas de verde, quiere, que ya está grande, y por su culpa el tango se va a morir. Oh, no.

Oh, no. Un profesional es un psiquiatra, dicho finamente, de manera cariñosa.

Oh, no. Un psiquiatra te empastilla. Una vez tomé una Ibupireta del Manolo y después había una flor muy blanca y muy grande que salió del ropero y me perseguía por la habitación con sus lenguas púrpuras. En serio. Oh, no.

Toda la ayuda profesional que necesitás está en Cosmopolitan. Está Alexa Chung en tapa, luqueada re bonita, y por eso es DJ, aunque yo más soy de la época de Ruth Infarinato. Si leés Cosmopolitan aprendés qué tenés que ponerte si sos normal, o DJ; y hacés los tests para saber qué te está andando mal en la vida y en la cabeza, y si es verdad que sos tan hinchapelotas que por eso te dejan los novios, o es que tenés demasiadas pocas tetas y los novios te dejan por eso; y no es él, sos vos. Oh, no.

En esta edición, ya dije: cómo conseguir el look de Alexa Chung, y el Cosmo Test: Are you too jealous? (Sos demasiado celosa?).

En el póximo post: El Cosmo Test para enterarte si sos demasiado celosa o una guampuda lisa y llana, o por lo menos para enterarte en qué mundo vivís (por supuesto, última, como le pasa siempre a los cornudos).

Y dejo acá, porque salí al Banco y no sé bien, pero me pareció ver un zapatito que me interesaba un poquito.

Tu bi continuid (no te leo Cosmo Hispano, Oh, no)

Repito foto ya sé. Pero que alguien diga que no tengo imagen.

Un gato bastante como la gente glam

Los problemas. Me siguen los problemas. Los problemas me siguen. Me siguen. Los problemas siguen. El billete sigue sin aparecer. Me salen carradas de curretes sucios en su mayoría; pero nada que me permita pegar el gran patadún y que la vida se deje un poco de ser algo que les pasa a los demás mientras yo estoy detrás de una computadora vomitando desodorante maricón y rogando que algún mosquito infecte a alguno así por una semanita descanso un poco; o en caso contrario, que me infecte a mí, así por una semanita descanso un poco.

Los problemas no me dejan dormir. El gato tampoco me deja dormir. Es muy perceptivo y cuando se da cuenta de que tengo problemas me prodiga afecto, y me encaja una especie de besos, supongo que querrán ser cuando el gato te encaja los bigotes mientras me camina por la cara y ronca. Oh sí. No todos los animales tienen por qué ser detestables. Pensándolo de ese modo, buena parte de mi vida es casi positiva. Casi positiva se me ocurre que vendría a ser una cantidad que se acerca al cero, pero que sin ser cero, tampoco es uno, ni más ni menos. Un bodrio. Oh sí.

Para redondearlo de alguna manera, en vistas a que no pinta un peso, pese a que mi vida puede ser vista con algún cierto interés, y ya que hay tanto ladroncito suelto; esto bien podría convertirse en un Reallity Blog, carajo, y empezar a reportarme beneficios.

Por ejemplo, ya conocen a mi sobrino, el niño un poco roñoso del que ya han visto imágenes y que como se llama Manolo, por eso tiene una sóla ceja larga que le pasa por la frente más o menos a la altura de por encima de los ojos (uno predestina a los chicos cuando los va a anotar, oh, si). Ya han tenido oportunidad de ver que está cambiando los dientes. En estos días perdió otro. No tengo fotos del hecho. El chico se me dispara cuando me ve con la cámara. Dice que soy cargosa. Es que se le va a destapar el chanchullo ese de que tiene tres dientes caídos, y debajo de la almohada ha sobrefacturado con los dientes que se le rompen al perro. Ya lo expliqué. Oh, sí. Cada uno se las rebusca como puede. Yo me las rebusco posteando fotos del Manolo. Esto no lo inventé yo. He visto publicaciones culturales enteras dedicadas a recortar y pegar fotitos del primogénito, peleando por el subsidio. Yo también quiero que me velen en el Congreso, como a todos.

Y más o menos así, pantallazos y escenas llenas de latin-glam, que no se necesita una realidad que brille demasiado para acaparar más atención que Ricardo Fort. ¿Está la moneda?.

Las musicalizadoras somos gente por lo general muy glam

Una cara de vivo bárbaro para los negocios

Hay poco más que decirles que muchas gracias porque aunque no haya escrito nada siguen entrando al blog a ver mis posts y los del perro (síp, a veces postea el perrop). Ante tanta devoción no me queda otra que aunque sea garabatear un par de cositas.

La verdad no es que no haya habido nada que decir todas estas semanas. Pasa que como principal fuente de enojo e inspiración (lo que prácticamente es lo mismo) siempre vengo a abrevar en X (Ex), recuerden que habíamos convenido simplificar llamándolo directamente X (Ex); pero a veces cuando una quiere simplificar, se complican las cosas, y X (Ex) termina negándose a la fama que lo persigue y se le sirve en bandeja.

Les hago un resumencito abreviado entonces de las novedades a destacar [¿?]

1)    Mi sobrino el Manolito ya empezó a cambiar los dientes. Esto puede no ser de gran importancia para nadie; pero sería igual lo más importante de todo si no fuera porque el Manolo vio el filón y va poniendo bajo la almohada los dientes que pierde el perro cuando se come un pedazo del parrillero, el mármol de la mesada, un cordón de vereda, una computadora. Se obtiene un buen dinerillo.

2)    Hablando de dinerillo: en la milonga me han ofrecido una especie de gerencia, que no se sabe bien en qué consiste. Bah, en realidad, lo que no se precisa bien es qué rédito me va a dejar.

Entonces empezamos de nuevo: Nooo hablando de dinerillo, el progreso mío viene a consistir en que queda homologado que cuando algo funciona, fue idea mía; y cuando es un fracaso asqueroso, proclamo: Y, yo te lo dije, yo te avisé y vos no me escuchaste. Estem, sigo sin darme cuenta qué cambia. Pero un par de amigos me felicitaron. Aahj, he nacido para el acierto.

3)    Mi jefe tuvo el dengue. Con esto quedan demostradas dos cosas:

Cosa 1: Que el mosquito es un insecto probo y justiciero y que hacen muy mal en perseguirlo, y que la Naturaleza es sabia, y que las criaturitas del Universo siguen instintivamente las inexorables leyes del Bien Supremo, y que vi Avatar, y que me pareció una recontra-re-cagada.

Cosa 2: Que el odorizador lanzaperfume sólo sirve para reventarle la vida a los humanos (o a los casi-humanos, también conocidos como empleados bajo relación de dependencia). El odorizador de ambientes no sirve para repeler insectos. Y con esto le soy de utilidad al lector que vino a parar al Blog googleando: “si pongo el aromatizador de noche no dispara”. Si, hay cada lector gaucho en la pampa. Pero La Barbuda no defrauda, y es útil a la comunidad, como el mosquito.

Y mataremos al traidor.

Me parece que habría otras novedades que apuntar, pero si te digo, te miento. La verdad, no me acuerdo y de repente me agarró como una urgencia por postear, y una calma insustancial que me impide pelearme con nadie. Y la calma y la urgencia son dos sensaciones contrapuestas, por lo que seguramente en alguna de las dos me estoy equivocando, y por eso salen estos textos chirles.

Pero bueno, de alguna manera los extraño. De alguna manera me extrañaban. Fabiola me pidió como dos veces que escribiera, y eso que nos consta lo ocupada que anda Fabiola para ponerse a leer pavadas; y Omar ¡ Jebúus ! también estaba preocupado porque no tenía noticias. Noticias del perro, que es la estrella de este blog, porque X (Ex) rechaza la fama, y yo tampoco voy a andar regalándosela si no la quiere.

Y asimismo, alguna solución tenía que darle al lector ese que no sabe por dónde apretar el piquito del Glade.

Tanta gloria que ni onda de postear

Otra vez se me pasaron los días sin postear. Es que tengo problemas; y adivinaron: el culpable de ellos es el perro estúpido ese.

En realidad,  la razón principal del atraso es que me quedé sin máquina, y ando de un escritorio al otro garroneando computadoras. Pero la inspiración lo que me la corta es el perro.  Después de una noche de calor – mosquitos – mosquitos – calor – calor, me levanto rogando que el perro no se haya comido ninguna otra parte de la puerta; o las llaves, llegado el caso. Salgo al patio a fumar y cuando quiero pegar una bocanada de aire puro [¿?] me tengo que tragar todo (repito: todo) el olor del perro y subproductos. Y claro, gggomité. Ah, pero hoy cuando llegué a la oficina desconecté el lanzaperfume.

Lo malo de no tener máquina es que  tengo que ser breve. Lo bueno de no tener máquina es que puedo quedarme poco leyendo los comentarios, sobre todo el de la señora esa.

LA CAMA DE PROCUSTO

No, esa no, la otra. La que les contaba el otro día, que trazaba una línea estrictísima y correcta delimitando lo que es y lo que no es normal; lo que es mal y lo que es el bien; y lo que de golpe y porrazo místico terminó siendo lo mismo: lo que es tango y lo que no señor, no es, mucho cuidadito, mano dura, corto mano, corto fierro.

Procusto era un tipo malísimo de la antigua Grecia, que te hacía pasar  a la casa y te decía: pero pase usté, pongasé cómodo. Y te hacía echar en lo que a simple vista era un catre; pero escondía un mecanismo por el cual si eras muy petisito te estiraba, te estiraba hasta que a la fuerza le quedabas de la altura ideal (digamos, la de su cama). Si eras muy alto, te tusaba lo que del tamaño de la cama sobrara. Creo que con su propio sistema lo mató Teseo, pero no me da para tanto mi pobre culturita, y tiempo para meterme en Wiki no tengo, ya dije que ando limosneando computadoras.

Las analogías,  comentarios y comparaciones sobre la diversidad, la intolerancia, los totalitarismos y las diferencias son más que resabidos, remanidos y panfletarios. Tanto que ya ni Benetton los usa para vender pulóveres. No habría ni que decirlos, y por eso no lo voy a hacer. Por más que se repitan y repitan las consignas de paz y tolerancia, hay mitos tan viejos como el mundo. Ya todo está inventado, y lo inventaron los griegos.

La foto es de Pep Bonet,  es chico se llama Scarlet Ruby, y vive criado por un grupo de transexuales en Honduras.  Los invito  que vean la página (sí, eso es un link, me mato creando enlaces) antes de que  la gente de World Press me la haga descolgar. Seh, la tipa está  convencida de que la gente de World Press vigila concienzudamente el blog. Pero el caso es que Bonet ganó el Segundo Premio de World Press por las fotos; y hay que pedir licencia para usarlas, y no da usarlas para andar ilustrándole a las  señoras milongueras que la vida es otra cosa, y que la muerte es otra, muy otra.

La idea es cómo alguien con talento percibe lo distinto y enseguida le encuentra la belleza. Y cómo por otra parte, alguien ve lo distinto y empiezan los gritos “agrhj!  la muerte, la fin del mundo, la pocalipsi”

Quise mostrárselas, porque además de parecerme buenísima ( los invito a que vean la página de Pep Bonet antes de que etc.) me hizo pensar en que hay gente con otras miradas, con otras vidas. O por lo menos, tratando de tener una vida. O por lo menos no estar  viviéndole la vida a los otros. O por lo menos, con otros problemas que no le dan tiempo de andar con una escuadra rectificando lo que está torcido en la vida de los otros.

O por lo menos.

Esta es la muerte del tango. Pretenciosa, un cacho mersa.

Ya sé, estuve bastantes días sin postear. Es que he tenido algunos problemas serios. Por empezar, me pasa con frecuencia llegar tarde al trabajo porque me quedo encerrada en mi casa. No, no es que me agarre alguna cosa fóbica que me impida salir a la calle a enfrentar la realidad. La realidad yo no la enfrento, y por eso tengo un blog, claro está. Lo que ocurre últimamente es que no puedo abrir la puerta, porque el perro se ha comido alguna parte vital. Por parte vital de la puerta me refiero a algún cacho de la misma que la hacía operar con alguna fluidez. El picaporte, por ejemplo, era una parte vital para eso, pero ya se lo había comido de antes. Desconozco más nombres de la anatomía de una puerta, así que no puedo diagnosticar con exactitud qué es lo que le falta ahora que le impide abrirse; pero ya está dicho que el perro ese es un pelotudo, claro está.

Es cierto que si una es una mujer inquebrantable que cada mañana lucha contra las fieras para poder venir a trabajar, la vida te recompensa con tus pequeñas victorias personales. Como  ser: hoy cuando llegué a la oficina, el aromatizador de ambientes yacía desparramado por el piso, se había descolgado del tarugo. Claro que nunca falta el buey corneta que lo volvió a su lugar. Pero a todo esto, estuvo como diez minutos sin largar su pretencioso perfume de frunce del orto. Pequeñas victorias personales, dije. Si fuera una gran victoria, sería Victoria Beckham y me haría los zapatos Christian Louboutin, y mi gracia consistiría en salir en las fotos al lado de Becks. Vaya que ya es algo conocer con certeza la misión que uno cumple en el mundo.

Por otro lado, me asaltan con una pistolita de agua las ganas frustrantes de  darme por muerta y buscarme otra actividad recreativa que no sea el blog. Que no gano para disgustos, y no puedo retozar a placer en esta salita virtual de jugar, y tengo que pasármela litigando con susceptibilidades. Que donde dice perro, léase: perro. Peee.  Rooo. Che, que esta es mi salita virtual de jugar, no Plaza Sésamo. Y donde dice Billy Idol, léase Billy Idol. O es que tenés espejo de madera en tu casa. Y donde dice Billy Idol está para el crimen, léase:  Billy Idol matame si no te sirvo. No sé qué tanto tendría de humillante eso. A lo sumo será una humillación para Billy Idol, que tiene que conformarse con el mercado huérfano que le quedó de Sandro.

Y hablando así de escribir cosas como “perro” o “caballeros apetitosos” y cosas que no hacen bien al alma decir; también (más que nada) le estaba esquivando el click a WordPress, por un consejo que me dio el Sebas, que más que un músico es el autor de un tema que se llama Fix Oder Nix, que en lenguaje Sebas quiere decir: Estrépito o nada. Y que en mi jerga sería algo así como: Que no ni no.

Por consejo del Sebas, estaba esperando para enfriar la furia. Me hizo una explicación sobre lo necio que resulta tapar con un corcho los agujeros del vacío. El Sebas es un grosso y por eso compone temas como Fix Oder Nix, y yo nomás escribo notas empacadas como Que no ni no. Por eso cuando lo del agujero y el corcho lo que me vino a la mente fue Billy Idol otra vez. Y para cuando pude retomar, el Sebas me decía que hay cosas por las que no hay que sentir furia, sino pena.

Pena siento por un huérfano haitiano. Un poco de furia hay que no se me pasa y todavía tengo que bardear aunque sea un poquito, un par de barditos chiquitos, déjenme un poco de estrépito, que no ni no.

Estrépito 1: Resulta ser que me viene una señora y dice “muchos mortales que le rendimos culto al tango”.

Me parece bien. Tienen razón. Así como yo quiero que se me respete por rendirle culto a Dios Padre Todopoderoso y a Jesucristo y a la Virgencita de Guadalupe. Ah, sí. Si vamos a adorar y a elevar altares y a profesar cultos, cada uno puede creer en las mentiras que quiera. Las pelotudeces, cuanto más grandes, más adorables. Todos los habitantes, Artículo 14, Declaraciones, Derechos y Garantías. Supongo que la libertad de culto amparará tanto a gente que apuesta su hiperdulía por Virulazo, como a mí que tengo una tanto o más absurda estampita de San Miguel.

Estrépito 2 (O nada): Sabemos que el 2×4 se divide en dos corrientes: salón y escenario.

Yo sabía otra/s cosa/s. Sabía que el dosporcuatro dejó de ser 2/4 hace casi como cien años. Pero de esto le voy a pedir que hable bien en detalle al Sebas, siempre que primero le entienda la teoría del corcho/agujero, para lo cual tengo que apartar de la cabeza la fijación con Billy Idol. No puedo prometerlo en breve.

Lo que también sabía es que hay tantos tangos como personas. Ya bailen o no.  Así como las letras del alfabeto español son comunes a todos los hispanoparlantes, son todas distintas en la mano de quien sea empuñe la birome.

Y por ahí más o menos creo que anda el arte. Como un rayo de sol sobre una piedra que se dispara en otros rayos de luz, todos del mismo sol, pero todos diferentes. Todos para una mirada única, personal y propia.

Puesto en un caso al azar, que viene al tema. El tango Milonguita es a mí una mañana de verano que yo estaba en el patio y mi abuela pasaba barriendo. Y cantaba: los hombres te han hecho maaal. Y paraba para reírse y retrucar: Macana, a mí no me han hecho mal los hombres. Yo tendría ocho años. Levantaba los ojos del dibujo, y me sentía tan buena; pensaba cómo era posible quererla tanto a pesar que cantara esas cosas tan horribles. Mi abuela se llamaba Esther. Yo llevo la medalla que dice Esther, que era de ella. Y cuando era chica me parecía que no iba a poder ser feliz nunca si la vida ya me la habían cagado poniéndome Esther como a ella; si la gente me seguía diciendo ¿Esthercita? ¿Como la del tango?.

El tango Milonguita, estoy segura que para cualquiera significará otras cosas, tocará a los timbres de otros recuerdos, o prometerá otros futuros, o abrirá otros cajones, o cerrará otras puertas. Cada tango, cada foto, cada línea se vuelve distinta para cada uno. Estas líneas al momento en que haga click en publicar, ya no serán más mías.

Pero donde dice perro, quise decir perro. Y a Billy Idol yo le doy; sin segundas intrpretaciones. Digo yo como para ir terminando y que quede bien claro.

Esta es la muerte del tango – dice la señora esta para ir terminando – estamos entrando en el apocalipsis y asistimos a su destrucción.

Sí. El tango. La fin del mundo, y el terremoto de Haití.

¡ Penitenciagite !

El Gauchito Gil te ofrece bailongo + religión. Y a mí me cumple todo.

Yo? Yo anduve siempre en amores. Qué me van a hablar de amor.

JuanInacio me contestó:  “las nenas no pueden dejar de arrojar bragas que ya no se fabrican”.

Sí, se fabrican, JuanInacio. Se fabrican. Pero, como los Fulvence, en Europa no se consiguen. Para las Navidades, rato antes de dejarme X (Ex) me regaló una. Modelo nena de Sandro. No daba para tirársela a un ídolo sexy. Entonces se la tiré al perro, que tan pelotudo no debe de ser porque ni la miró; en cambio sí refirió comerse las sandalias más Ricky Sarkany de mi cuñada. Seh, es menos pelotudo de lo que todos pensamos. Si no fuera tan reventadoramente oloriento, hasta resultaría en ciertos casos positivo.

En otro orden de cosas X (Ex) se cree perro, o se cree Billy Idol. O se cree Eddie Van Halen. O se cree Zulma Lobato. O cualquiera de los señores comentados en algún post que lo hizo identificarse y hacerlo propio. Hizo lo propio: se ofendió.

Más gente que he ofendido por algo.

Esta es por mail:

No quiero recibir más correos de esta milonga. Borren mi dirección de la lista de contactos, o comenzaré a difamarla en los ámbitos tangueros para que no vaya nadie. Hay que tener más respeto.

Así nomás. Aaayyy, hasta sentir el temblor en mis piernas. Me pregunto cómo va a hacer esta señora que vive en España, para vaciarme el boliche. Y si JuanInacio le cree y no me lee más?. Qué espantosas verdades difamará sobre mí? ¿Qué tenía un novio que me dejaba a cada rato y un perro al que nunca se lo bañaba? ¿Que si supiera algo de tango me masturbaría con el bisoñé de Alberto Castillo en vez de mirarle el paquete a Billy Idol? Que le falté el respeto a su cuenta de correo mandando una gacetilla con la foto de una pareja de baile? Sigo aguardando el temblor. Spammers eran los de antes.

Más mail:

Hola: quisiera saber si volverán a dar clases de tango en esa tanguería o continuarán con el ommmmmmmm y las patadas? Debemos conseguir algún otro sitio de tango…. [*] tal vez?. Muchas gracias. Milonguera preocupada.

Hola: Quisiera saber si volverán las oscuras golondrinas;  si el caballo blanco de San Martín era blanco natural o se decoloraba con 10/1 de L’Oreal; o si te parece que alguien hubiera salido vivo de la pista de baile en el caso de que la Pata Rigatuso pegara patadunes. Chau, Milonguera paparula. Chau, tomatelás.

 

Y más mail: (Che, si les gusta tanto escribir, por qué no se abren un blog)

Siempre lo mismo….!!!!!??????[*]

Este por lo menos, vino firmado y desde una dirección auténtica. Seh. Firmado por un militante del grupo autodenominado “Ah pero no pusiste Poema”, cuyo estatuto establece vociferar enardecido y retirarse del local (ah! si tan sólo fuera para siempre) cada vez que se les cambia un tango del repertorio. El grupo “Ah pero no pusiste Poema” tiene a la vez, dos ramas. La rama A conoce los tangos Poema y La Yumba. La rama B, Poema y Gallo Ciego (este último sólo en la versión de Pugliese). Muy cercanos a ellos, los que me encerraban en el baño cuando ponía Ricardo Malerba y ahora lo piden de rodillas. O los que me miraban para fulminarme la primera vez que escucharon una milonga de la Típica Víctor. Aprovechen y aleteen mucho, porque Cacareando dentro de poco ya no la pongo más, cocooó gallina vieja cocó.

La gente se enoja, se enoja, se enoja. Se enoja conmigo. Y la vida es dura para mí que ya no duermo. Yo digo: si X (Ex) se cree perro, yo lo vacunaría contra el parvovirus. Si se cree Billy Idol, yo le conseguiría cocaína y un pantaloncito de cuero. Si Adelita se fuera con otro, la seguiría por tierra y por mar. Mi amor es inoxidable así. Sólo es que no sé para dónde ir ni quién es quién. A la mañana temprano paso por la farmacia a comprobar cuánto bajé de peso esta vez, y la balanza no reacciona. No se mueve para nada. Estoy muerta y nadie se tomó la molestia de avisarme. O la balanza no funciona y nadie tampoco se tomó la molestia de avisarme. En cualquiera de los casos, esta farmacia es un desastre. Me cruzo a comprar aspirinas al quiosquito.

Yo, la Mujer Barbuda (AKA La Loca de la Gillete): Cafiaspirina.

Señor del quiosquito (AKA Quiosquero): Qué cara tenés.

Yo, la Mujer Barbuda (AKA La Loca de la Gillete): Es que anoche estuve con X (Ex).

Señor del quiosquito (AKA Quiosquero): Ah. Cuántas querés.

Yo, la Mujer Barbuda (AKA La Loca de la Gillete): Veintinueve, por ejemplo.

Señor del quiosquito (AKA Quiosquero): ¿Las querés Plus?

[*] Nota al pie y cortita: Los signos de admiración y pregunta en cualquiera de sus combinaciones corren por cuenta del autor del mail transcripto. Ni falta aclarar además qué pienso de los puntos suspensivos vertidos en cualquier número y oportunidad.

( Nota: No habrá otro Sandro de América, porque no hay más “nenas” María José Bonacifa 05/ene/10.   P/Perfil.com) . http://www.perfil.com/contenidos/2010/01/05/noticia_0003.html?commentsPageNumber=2#comentario1

“   Quienes pasamos los 30 pero no superamos los 40 hemos crecido viendo a grupos de mujeres desesperadas gritando por un hombre que usaba ropa muy ajustada y que hacía unos extraños movimientos pélvicos. De muy chicas, no nos quedaba claro si era un actor o un cantante, porque lo veíamos en aquellas eternas tardes de cine que daban en los pocos canales que se veían en los pueblos del interior del país. —————————————————————————–A mujeres posmodernas, ídolos más endebles. Parece a las de nuestra generación alguien nos dijo que la pasión no es cool y nosotras respetamos ese mandato a rajatabla. Cada una con su historia, cada una metida en su mundo y sin un verdadero amor que nos una como a “las nenas”. Hoy, “las nenas” lloran porque su ídolo las deja. Y nosotras tendríamos que llorar por estar pasando por este mundo sin la sensación de amar desesperadamente a un ídolo tanto como ellas. “

Ay, nena. Sí, nena, nena. Nena tonta. Tonta tonta estúpida tonta imbécil. Dejame que te diga una cosita sencilla, nena (sí, vos también, nena). Vos sos frígida porque querés. Así nomás. Sos frígida porque querés, así como yo soy bestia bruta para la sutileza porque quiero.

Queridita brigitte (que no Bardot) mía. Nuestra generación tuvo algo más poderoso que Antena y Radiolandia y TV Guía y demás tapas y fotonovelas en donde nos reíamos de Sandro, preciosa. Que yo me reí primero, y por eso me río dos veces (me Río de Janeiro y me Porto Alegre, y por eso no soy brígida como vos y por eso  escribo notas igualmente pavotas, pero de pavadas de otro tenor, por lo menos no me hago la postmoderna, oh yeah.)

Nuestra generación, María José Brigitte Bonifacia, vio encenderse la MTV en 1.982. Por el amor de Máicol! Dónde estabas, nena, haciéndote la post moderna desde tan chiquita? En esa época lo que había que hacerse era la New Romantic, llenarse los brazos de pulseras, ponerse un sobretodo negro y batirse bien alto el pelo, en el peor de los casos. Por eso tenés los problemas que tenés. Respetaste a rajatabla los mandatos equivocados, boba_nena_boba.

La MTV – por el amor de Máicol, las cosas que tengo que explicar – era (es, capaz que hace falta que te lo aclaren, también) una señal de cable por donde  pasaban a  Máicol y Máicol y más Máicol, y el MoonWalker.

Pero tanto negro no se podía en esa época. Entonces además pasaban otros. Yo lo ví (y lo vimos todas las nenas de nuestra generación, menos vos, papamoscas). Lo ví y me hizo acordar tanto, tanto a alguien. Me hizo acordar tanto, pero no me daba cuenta a quién. Nop, a Elvis, nop.

Yo tenía catorce años, hacía a rajatabla todo lo cool que las tablas de coolidad mandaban. El tipo estaba con una camisa azul y se pasaba por la entrepierna las cuerdas de un ring de utilería.  Era rubio peróxido de amonio. Demasiado británico para ser pop; demasiado americano para ser punk.

Era Billy Idol. Era lo mismo que Sandro. Cada generación de nenas goza de unos labios que hacen cosas raras, aparatosas y promisorias con el micrófono. Y adentro de la bombacha – perdónenme la bestiabrutez – me pasaban cosas raras, aparatosas y promisorias con cada pasada de cuerdas por la entrepierna del tipo. Me tuve que parar del sillón porque tenía el trasero y las piernas todas mojadas Me acuerdo era una tarde que hacía un calor bárbaro. O la recuerdo como una tarde que hacía un calor bárbaro. Hacé el favor de sacar ese degenerado, dijo mi papá. Lo mismo habrán dicho los padres de las nenas de Sandro. Las historias son siempre eternas, iguales y redondas. Nada hay nuevo bajo el sol. ¿El sol?  ¿Hace calor o soy yo?.

Bastante bien conservado casi 30 años después. Tomá, colgate ese póster y preguntame a mí que soy diyeiK

Nenas hay en todas las épocas, nena, oh baby yeah. La pasión es eso: una necesidad. El muchacho que baila lascivo y tuerce la boca carnuda es una necesidad. Cuando el estable, el sólido, el_que_te_ama_de_verdad, el que siempre_estaría_siempre, te cuelga la galleta;  tiene que haber el tarambana con la rosa y el poema facilongo que te convenza de que ¡ jei ! al final la vida sigue igual. El del póster colgado no se va a ninguna parte cuando el que era de verdad no es más. Cuando el sostén se va, le tiramos el sostén al ídolo. A Idol yo se lo tiro. Aunque mis sostenes mucho impacto que digamos nunca causan.

Ya pasa, ya pasa. Todo pasa, hasta la ciruela pasa. Y esto también pasará, me lo dijo Eljose que estaba re chino ji ji ji, que no es lo mismo que estar jo jo jo. Así que terminemos con esto de una vez por todas. A partir de mañana hagan el favor de descolgar todos esos chirimbolos brillosos y pinitos y demás embustes que se prenden y se apagan.  Y déjense de besuquear, que después cuando viene la gripe A se la pasan fregándose el hocico con alcohol en gel y teniéndole asco hasta a la propia sombra.

A partir de mañana se me dejan de felicitarse. Basta ya de deseos de tarjeta plastificada. Los propósitos de año nuevo son apenas una borrosa intención de digerir el lechón lo antes posible. Un asquete para la voluntad. Un “ahora seré mejor” que no pasa del eructo del Alikal.

No digo que no puedan intentarse  esfuerzos modestos y realistas para una vida mejor propia y de los que queremos. De hecho, ya lo ven, para mi cumpleaños pensé y pensé qué estaba necesitando mi vida, y agarré y le cambié el nombre al blog. O no me van a decir que ahora desde hace cinco días no somos todos mucho más felices. ¿O miento?.

Pero hay gente que porque empieza un año, se empeña en revoluciones inmensas e imposibles: mi hermano bañó al perro.

No debería decirlo, pero ese perro es un pelotudo.

No debería decirlo, porque en la escuelita para escritores triunfadores me enseñaron que el éxito de un personaje  - Y por éxito no me refiero a que el personaje que estamos construyendo se gane la quiniela o se reciba de ingeniero agrónomo; sino que resulte verosímil, y que cualquier cosa que haga durante el relato, ya sea tener sexo grupal con marcianos o ganarse la quiniela, nos resulte creíble. Y  ya me dispersé, pasó el vecino nuevo de la oficina de al lado, qué bueno está el vecino nuevo de la oficina de al lado; ya deja tú de sonreírme cuando pasas, nuevo vecino de al lado, o no sabes lo que  pasó con el último que me sonrió al pasar (sí, seguro lo sabe y por eso se me caga tanto de risa).

Pero orrrden en esta clase, que les estoy enseñando a ser escritores triunfadores, así se pueden poner un blog y después la gente por la calle se les cruza de vereda. Van a ver qué bueno es tener la vereda de la sombra para ustedes solos, mientras los demás andan bajo el rayo del sol para no saludarlos.

Les quería enseñar, mis queridos chipacitos, que la construcción de un personaje no consiste en contarlo, sino en mostrarlo.

Y cómo es esto: No basta con decir X – quiero decir, el perro, que se llama Rusti (fue idea del perversito de mi sobrino) – es un pelotudo. Decir Fulano, X, o El Rusti es un pelotudo, no sirve. Hay que mostrarlo haciendo pelotudeces. Decir es un pelotudo es menospreciar al lector. Seguirlo, enfocarlo, relatarlo haciendo pelotudeces es ofrecerle al lector el goce mental de decir por sí mismo: qué pedazo de pelotudo es este perro, mamita santa. Aunque esto no parece revestir algún magnífico esfuerzo intelectual,  a ninguno nos gusta que otro tome las decisiones por nosotros y nos diga qué es lo que tenemos que pensar del Rusti (del pelotudo del Rusti).

Menospreciando al lector: Descubra cuál es el Rusti y cuál es mi sobrino (* la solución, al pie del post).

DOS COCHINOS

Como la idea del blog desde hace cinco días, además de tener la vereda para mí sola, es el crecimiento personal [¿?]; y a pesar de que hay gente que hay que decirles y explicarles todo_en la vida_ todo (ahora sentate; ahora parate; ahora vení; eto caca; cambiate la remera, que tiene menos onda que un pollo muerto; si comés sandía con vino, te morís; si te pasás una mañana entera hablando de las tetas de tu ex mujer no voy a ir corriendo a un cirujano plástico, sino que te voy a odiar por el resto de mis días; etc.); les cuento:

Siendo la noche del primero de enero, y como año nuevo: vida nueva, me estaba en la puerta esperando que me pasaran a buscar, arregladita como para ir de boda. O sea, me bañé, es todo lo que puedo ofrecer en momentos extremos de mi vida; de hecho, soy la única novia que cayó a la Iglesia con el pelo mojado.

Mi hermano tenía el mismo almanaque que yo, y se ve que la misma necesidad de darle un giro a los hechos adversos, y de proponerse un año mejor, y lo empezó a lo grande: bañó al perro.

El perro se escapó. El Rusti tiene otro almanaque.

Corre, y mi hermano atrás, tirándole ladrillos, jabones, chancletas. Mi hermano en patas y en panza, a las puteadas. Mi hermano siempre pareció mayor que yo. Ahora, además parece más patético. Eso le pasa por tener propósitos de año nuevo demasiado ambiciosos .

El Rusti corre por el pasillo enroscado en la manguera, haciéndose el feliz, pisoteando charcos de jabón sucio y meo. No le importan las fechas sensibles.

El Rusti – el perro pelotudo ese, digámoslo de una vez – se me viene encima. Soy jabón podrido, pelos de todos colores, olor a perro que nunca bañaron ni lo volverán a hacer, charco de meo, propósitos mencionados y descartados enseguida.

Me vienen a buscar. El perro me mojó hasta el cigarrillo. Proponerse dejar de fumar para año nuevo es algo demasiado consabido.

* La solución al acertijo: El nene de pantalón rojo es mi sobrino el Manolito. El Rusti es el perro con una cara de pelotudo bárbara.

David Lee Roth. Repito: David Lee Roth

Mis queridos paparruchitos, no voy a empezar deseando que felíz año nuevo, que pitos que flautas, que paz & amor, que pis & caca; porque de eso hay en todos lados; y porque hay que tener cuidado con lo que uno desea, no vaya a ser cosa que después se cumpla, y después anda uno con cargos de conciencia (¿la palabra “achidennnte” les dice algo ?).

Lo de hoy es un comentario simplito y estrictamente musical. Quien quiera oír, que calle. Y quien quiera ver, que oiga. Y el que quiera hablar, que levante la mano. Y el que no le gusta, que se mande a mudar. Y el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen, como le pasó a David Lee Roth. Pero mientras tanto, los hermanitos Van Halen se las ingeniaron para hacer por lo menos una (1) cosa bastante presentable mientras Diamond Dave se había marchado bastante ofendido y desparramando las lentejuelas. El temón ochentero se llamó Why can´t this be love. Ayyyyy, está bien, otra vez voy a tener que traducir:

You’ve got to run to win and I’ll be damned if
I’ll get hung up on the time

It’s got what it takes
So tell me why can’t this be love?

Que no significa demasiado, porque ninguna canción ochentera era muy significativa, y por eso de chiquita que soy DJ; pero en líneas generales sería:

Tenés que salir de raje cagón,

y te voy a colgar.

Y le ponemos lo que hace falta (le ponemos huevo).

Guaiiii cain dis bi laaav

Y que como soy una DJ que no ha dejado de evolucionar nunca,  me salió una preciosa versión rock garaje, adaptada al nuevo milenio, y para usar en la cancha del equipo al que sean Uds. aficionados.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.